Un flujo de derrubios es una masa de materiales sueltos (lodo, arena, suelo y rocas) mezclados con agua que desciende rápidamente por una ladera. Suele desencadenarse por lluvias intensas, actividad volcánica o un deshielo rápido. Los flujos de derrubios son muy destructivos y constituyen un peligro importante en las regiones montañosas. Su estudio es relevante para el análisis de los movimientos en masa, la geomorfología y los riesgos naturales.

Fuente Iverson, R. M. (1997). «The Physics of Debris Flows.» Reviews of Geophysics, 35(3), 245-296.