La fracturación hidráulica, conocida popularmente como fracking, es una técnica para extraer petróleo y gas natural de yacimientos profundos que consiste en inyectar un fluido a alta presión para fracturar la roca. Así aumenta la permeabilidad de la roca y los hidrocarburos fluyen con más facilidad. La fracturación hidráulica tiene un peso importante en la industria energética, pero también suscita preocupación ambiental por la contaminación de las aguas subterráneas y la sismicidad inducida.

Fuente Zoback, M. D., & Gorelick, S. M. (2012). Earthquake Triggering and Large-Scale Geologic Storage of Carbon Dioxide. Proceedings of the National Academy of Sciences, 109(26), 10164-10168.