Una meseta orogénica es una región elevada y relativamente llana formada durante una orogenia, asociada por lo general a un levantamiento tectónico a gran escala y al engrosamiento de la corteza. Un ejemplo es la meseta del Tíbet, resultado de la colisión entre la placa India y la Euroasiática. Estas mesetas son importantes para comprender los procesos de formación de montañas, sus interacciones con el clima y la evolución de los grandes sistemas orogénicos.
Fuente Tapponnier, P., et al. (2001). «Oblique Stepwise Rise and Growth of the Tibet Plateau.» Science, 294(5547), 1671-1677.