Los sedimentos biogénicos se forman por la acumulación de materia orgánica, como restos de plantas, animales y microorganismos. Entre los tipos más comunes están la caliza, formada a partir de las conchas y los esqueletos de organismos marinos, y el carbón, que procede de restos vegetales compactados. Estos sedimentos son fundamentales para comprender las condiciones ambientales del pasado, el ciclo del carbono y la formación de los combustibles fósiles.

Fuente Hedges, J. I., & Keil, R. G. (1995). «Sedimentary Organic Matter Preservation: An Assessment and Speculative Synthesis.» Marine Chemistry, 49(2-3), 81-115.