Los suelos enterrados, o paleosuelos, son antiguos horizontes de suelo que se han conservado bajo capas de sedimentos o de depósitos volcánicos. Proporcionan información valiosa sobre los climas, la vegetación y las condiciones ambientales del pasado, y constituyen marcadores importantes en estratigrafía y en el estudio de la historia de la Tierra.

Fuente Retallack, G. J. (2001). Soils of the Past: An Introduction to Paleopedology. Wiley-Blackwell.