El barniz del desierto es una pátina oscura y brillante que recubre la superficie de las rocas en ambientes áridos, compuesta por minerales de la arcilla, óxidos de manganeso y de hierro, y materia orgánica. Se forma a lo largo de periodos muy prolongados por la acción del viento y del agua, y su estudio aporta información sobre las condiciones ambientales del pasado y la historia del paisaje.

Fuente Dorn, R. I. (1998). «Rock Coatings.» Elsevier.