Los procesos eólicos comprenden la erosión, el transporte y el depósito de sedimentos por la acción del viento. Son más eficaces en los ambientes áridos, donde la vegetación es escasa y el sedimento está suelto y seco. Entre las formas eólicas figuran las dunas, los depósitos de loess y los pavimentos desérticos. Comprender los procesos eólicos es importante para interpretar las condiciones climáticas del pasado y prever los cambios futuros del paisaje en las regiones desérticas.

Fuente Lancaster, N. (1995). «Geomorphology of Desert Dunes.» Routledge.