Las rocas ígneas alcalinas son un grupo de rocas ígneas con concentraciones elevadas de metales alcalinos (sodio y potasio) en relación con la sílice. Suelen formarse en contextos tectónicos como los rifts continentales o los puntos calientes. Son ejemplos la sienita nefelínica y la fonolita. Las rocas alcalinas son importantes para comprender los procesos del manto y la evolución de los magmas en ambientes tectónicos extensionales.

Fuente sciencedirect.com