Los acantilados de Bunda son el lugar donde termina el continente australiano: acantilados marinos verticales, de 60 a 120 metros de altura, sobre la Gran Bahía Australiana. Cortan la llanura de Nullarbor, una gruesa losa de caliza que se extiende muy tierra adentro. Sus capas se depositaron en el mar: algunas son sedimento marino, y otras guardan los fósiles de gusanos y moluscos. Encima descansa una dura costra de arena transportada por el viento, depositada hace entre unos 1,6 millones y 100.000 años.
Datos: información para visitantes de Head of Bight (headofbight.com.au).