Ficha técnica
- Fórmula química
- Zn₂(AsO₄)(OH)
- Clase y grupo
- Arseniato; grupo de la olivenita
- Sistema cristalino
- Ortorrómbico
- Dureza
- 3,5
- Brillo
- Normalmente vítreo; a veces subvítreo, céreo o graso
- Raya
- Blanca
- Color
- De incoloro a blanco en su forma ideal; habitualmente de amarillo a amarillo miel, verde, verde azulado, rosa, rosado, púrpura o con zonación de color
- Principales localidades
- Mina Ojuela, Mapimí, México; Lavrion/Laurium, Grecia; Tsumeb, Namibia; Cap Garonne, Francia; Chañarcillo, Chile
- Interés principal
- Ejemplares de colección; rara vez se talla como gema para coleccionistas
¿Qué es la adamita?
La adamita es un arseniato de zinc hidroxilado de fórmula Zn₂(AsO₄)(OH). No es uno de esos minerales formadores de rocas que se encuentran a diario, sino un mineral secundario que se forma en las partes oxidadas de los yacimientos de zinc donde también hay arsénico.
Los coleccionistas aprecian la adamita porque puede formar cristales brillantes y vítreos de colores inusualmente vivos: amarillo miel, verde lima, verde azulado, rosa, violeta y, a veces, combinaciones zonadas de varios tonos. Como mineral industrial carece de importancia. Su valor está en su belleza, en su rareza y en lo que revela sobre la química de los yacimientos meteorizados.
Cómo se forma la adamita
La adamita suele formarse en la zona de oxidación de los yacimientos que contienen zinc y arsénico, es decir, en la parte más superficial del cuerpo mineralizado, donde las aguas subterráneas ricas en oxígeno reaccionan con los minerales de mena preexistentes. Durante la meteorización, el zinc y el arseniato pueden liberarse, desplazarse a corta distancia y volver a precipitar como minerales secundarios, entre ellos la adamita.

Por eso la adamita aparece a menudo junto a otros minerales secundarios de la zona de oxidación, como la calcita, la smithsonita, la hemimorfita, la goethita/limonita, la escorodita, la mimetita, la conicalcita y otros minerales de zinc, cobre y hierro, además de otros arseniatos. Su presencia indica al geólogo que han interactuado el zinc, el arsénico, el agua rica en oxígeno y la meteorización cerca de la superficie. La adamita no es un mineral del interior profundo de la Tierra: es un mineral de yacimientos alterados.
Por qué la adamita tiene tantos colores
En estado puro, la adamita puede ser de incolora a blanca, pero muchos ejemplares de colección deben su color a pequeñas sustituciones o a impurezas.
- La adamita de amarilla a amarillo miel es frecuente, y en su color puede influir el hierro.
- La adamita de verde a verde azulada suele asociarse a composiciones con cobre, aunque etiquetas antiguas como «adamita cuprífera» deben usarse con cautela, porque algunos ejemplares descritos así podrían ser en realidad zincolivenita.
- La adamita rosa, rosada, violeta o púrpura puede estar relacionada con el cobalto o el manganeso.
- Los ejemplares azules y verde azulados son especialmente apreciados por los coleccionistas, entre ellos los de distritos clásicos como Lavrion/Laurium, en Grecia.
La adamita también puede ser fluorescente bajo luz ultravioleta y mostrar a veces un intenso brillo verde o amarillo limón. Esta fluorescencia es una de las razones de su especial popularidad entre los coleccionistas de minerales.

Localidades importantes
La mina Ojuela, en Mapimí (Durango, México), es una de las localidades clásicas de la adamita y ha proporcionado muchos de los ejemplares más conocidos por los coleccionistas, sobre todo cristales de amarillos a verdes sobre una matriz rica en hierro. Otras localidades importantes son el distrito minero de Lavrion/Laurium, en Grecia, conocido por su material de verde a verde azulado; Tsumeb, en Namibia, célebre por sus ejemplares minerales insólitos y muy codiciados; Cap Garonne, en Francia, y Chañarcillo, en Chile, la localidad tipo de la adamita.
Usos y coleccionismo
La adamita no tiene ningún uso industrial relevante. Su principal valor es como ejemplar mineral: es colorida, a veces fluorescente, y a menudo forma vistosos agregados de cristales. De vez en cuando se talla como pequeña gema de colección, pero no es adecuada para la joyería corriente. Con una dureza de Mohs de solo 3,5, una tenacidad frágil y una buena exfoliación, la adamita tallada es más una curiosidad de coleccionista que una gema para llevar puesta.
Nota de seguridad
La adamita contiene arseniato en su estructura química. Manipular con normalidad un ejemplar mineral estable no es lo mismo que manipular un compuesto soluble de arsénico, pero siguen siendo necesarias unas precauciones razonables: no hay que molerla, inhalar su polvo, lamerla ni introducirla en agua destinada al consumo. Conviene lavarse las manos después de tocarla, sobre todo antes de comer.






