Ficha técnica
- Clase mineral: Supergrupo del anfíbol; inosilicatos de cadena doble que suelen contener OH, F, Cl u O en una posición estructural
- Fórmula general: Los anfíboles suelen representarse como AB₂C₅T₈O₂₂W₂. En muchos anfíboles comunes, T es sobre todo Si y W es sobre todo OH, lo que da fórmulas simplificadas como AB₂C₅Si₈O₂₂(OH)₂. Las posiciones A, B, C, T y W admiten amplias sustituciones por elementos como Na, Ca, K, Mg, Fe, Al, F, Cl y O.
- Sistema cristalino: Mayoritariamente monoclínico; algunos anfíboles son ortorrómbicos
- Dureza: Normalmente 5–6
- Exfoliación: Dos exfoliaciones buenas que se cortan a unos 56° y 124°
- Color: Verde, negro, pardo, blanco, incoloro, azul o lavanda, según la composición
- Miembros comunes: Hornblenda, tremolita, actinolita, glaucofana, riebeckita, antofilita, cummingtonita-grunerita
- Importancia principal: Minerales formadores de rocas, indicadores de las condiciones ígneas y metamórficas, jade nefrita y algunas variedades de asbesto de importancia histórica

¿Qué es el anfíbol?
«Anfíbol» no es el nombre de un único mineral, como lo son el cuarzo o la calcita. Es un supergrupo de silicatos de cadena doble emparentados, muchos de los cuales son importantes minerales formadores de rocas ígneas y metamórficas. Muchos anfíboles comunes contienen hidroxilo, que se escribe OH, aunque esa misma posición estructural puede alojar también F, Cl u O. Esto, junto con su estructura de silicato de cadena doble, ayuda a distinguir los anfíboles de los piroxenos, que son inosilicatos de cadena sencilla y suelen mostrar ángulos de exfoliación más próximos a 90°.
En el campo, el anfíbol suele reconocerse por la forma de sus cristales y por su exfoliación. Los anfíboles forman a menudo cristales prismáticos alargados o aciculares y, en muestra de mano, suelen mostrar dos direcciones de exfoliación que se cortan a unos 56° y 124°. Es una de las pistas de campo clásicas que usan los geólogos para identificar rocas con anfíbol.
Cómo se forma el anfíbol
Los anfíboles se forman en muchos contextos geológicos, pero son especialmente importantes allí donde interviene el agua. En las rocas ígneas pueden cristalizar a partir de magmas con agua y son comunes en rocas como la diorita, la granodiorita, algunos gabros y algunas rocas volcánicas.
Cada anfíbol puede apuntar a unas condiciones de presión y temperatura y a una historia de la roca distintas. La hornblenda es común en muchas rocas ígneas y metamórficas. La actinolita es típica de las rocas metamórficas de grado bajo a medio. La tremolita se forma a menudo en rocas carbonatadas metamorfizadas, como los mármoles dolomíticos. La glaucofana, con su característico color azul, es un mineral clave de los esquistos azules, que se forman en condiciones de alta presión y baja temperatura en las zonas de subducción.

Tipos de anfíbol
Hornblenda es un nombre de campo muy extendido para los anfíboles complejos ricos en calcio, de color verde oscuro a negro. En muestra de mano y en lámina delgada, los geólogos suelen llamar «hornblenda» a los anfíboles oscuros comunes de rocas como la diorita, la granodiorita, la anfibolita y el gneis, aunque la nomenclatura moderna de los anfíboles es más precisa.
La tremolita suele ser blanca, gris pálido o verde claro. Se forma habitualmente en rocas dolomíticas metamorfizadas y pertenece a la serie tremolita-actinolita.
La actinolita es el miembro más verde, con hierro, de la serie tremolita-actinolita. Es común en muchas rocas metamórficas y puede presentarse en cristales hojosos, radiados o fibrosos.
La glaucofana es de azul a gris azulado y está estrechamente ligada al metamorfismo en facies de esquistos azules. Su presencia indica a los geólogos que la roca sufrió una presión elevada a una temperatura relativamente baja.
La riebeckita es un anfíbol sódico de color azul oscuro a negro. Su variedad fibrosa, la crocidolita, es más conocida como asbesto azul.
La antofilita y la cummingtonita-grunerita son anfíboles de magnesio y hierro. Entre sus variedades asbestiformes están el asbesto de antofilita y el asbesto de grunerita, más conocido comercialmente como amosita.

Usos e importancia
Los anfíboles son importantes sobre todo como pistas geológicas. Como se forman en condiciones concretas de presión, temperatura y fluidos, ayudan a los geólogos a interpretar la historia de las rocas ígneas y metamórficas. Su química puede conservar además información sobre la evolución del magma, el grado metamórfico y la interacción fluido-roca.
Algunos materiales ricos en anfíbol tienen valor ornamental. El jade nefrita, por ejemplo, está formado principalmente por un intercrecimiento muy fino de anfíboles de la serie tremolita-actinolita. Se ha usado para tallas, herramientas, joyas y objetos decorativos.
Algunos anfíboles son importantes también por sus variedades de asbesto (amianto). Varios anfíboles asbestiformes se usaron en la industria porque sus fibras resisten el calor y son duraderas: la crocidolita, la amosita y los asbestos de tremolita, de actinolita y de antofilita se emplearon en el pasado precisamente por esas propiedades. Hoy esos usos están muy restringidos o prohibidos en muchos países, porque la inhalación de fibras de asbesto puede causar enfermedades graves, como la asbestosis, el cáncer de pulmón y el mesotelioma.
Nota de salud y seguridad
No todo ejemplar de anfíbol es asbesto. El riesgo depende en gran medida de que el mineral se presente o no con un hábito fibroso asbestiforme y respirable. Aun así, cualquier material que pueda ser anfíbol fibroso debe tratarse con cautela. No hay que serrar, moler, taladrar, triturar ni pulir ejemplares desconocidos de anfíbol fibroso sin una identificación experta y sin las medidas de seguridad adecuadas.
¿Dónde se encuentra el anfíbol?
Los anfíboles se encuentran en todo el mundo. Como el anfíbol es un grupo de minerales y no un mineral único, es mejor describir su presencia por tipos de roca que enumerar unos cuantos países. Los anfíboles aparecen en muchas rocas ígneas y metamórficas, como la anfibolita, el esquisto, el gneis, la diorita, la granodiorita y algunas rocas máficas alteradas. Cada especie de anfíbol tiene sus propias localidades clásicas, pero el grupo en su conjunto está extendido por todo el planeta.






