Periodo
Ediacárico
Hace 635–541 millones de años
La época del Ediacárico es un punto de inflexión en la historia biológica de la Tierra, pues marca la primera aparición de organismos grandes y complejos. Los fósiles de este periodo, como los hallados en las colinas de Ediacara y en otros lugares del mundo, corresponden a una variedad de criaturas de cuerpo blando que probablemente vivían en ambientes marinos someros. Estos organismos presentaban formas diversas, con planes corporales discoidales, en forma de fronda y segmentados, pero su relación con los grupos animales actuales sigue siendo objeto de debate.
El aumento del oxígeno atmosférico durante la época del Ediacárico fue probablemente un factor decisivo en la evolución de estos organismos, ya que permitió estructuras corporales y procesos metabólicos más complejos. La transición a un mundo más oxigenado preparó el terreno para la diversificación explosiva de la vida que se produciría durante el periodo Cámbrico.
Además de los avances biológicos, la época del Ediacárico registró una actividad tectónica importante, con la fragmentación continuada de Rodinia y la formación de nuevas cuencas oceánicas. Estos cambios tectónicos pudieron influir en la distribución de los organismos ediacáricos, afectar a sus ecosistemas y contribuir a su extinción final, justo antes del Cámbrico.