Época
Holoceno
Desde hace 11.700 años hasta hoy
El Holoceno es único en la historia de la Tierra por el papel que la actividad humana ha desempeñado en la configuración del medio ambiente. Con el final del último periodo glacial, la Tierra entró en una fase climática relativamente cálida y estable. Esta estabilidad climática fue crucial para el desarrollo de la agricultura, que comenzó en distintas partes del mundo, entre ellas el Creciente Fértil, Mesoamérica y la cuenca del río Yangtsé.
La agricultura permitió a las poblaciones humanas crecer y asentarse en un lugar fijo, lo que condujo al surgimiento de las ciudades y de las sociedades complejas. En este periodo se produjeron también la domesticación de animales, la invención de la escritura y el desarrollo de tecnologías avanzadas, que contribuyeron al auge de civilizaciones poderosas como Mesopotamia, Egipto y el valle del Indo.
En los últimos siglos, la actividad humana ha tenido un impacto cada vez mayor en el medio ambiente de la Tierra. La deforestación, la industrialización y la quema de combustibles fósiles han contribuido a cambios significativos en el clima global, sobre todo a través de la emisión de gases de efecto invernadero. Por ello, algunos científicos sostienen que el Antropoceno debería reconocerse como una nueva época, iniciada a mediados del siglo XX, marcada por la notable influencia de la humanidad en la geología y los ecosistemas de la Tierra.