Eón
Arcaico
Hace 4.000–2.500 millones de años
El Arcaico es una etapa de importante desarrollo geológico y biológico. La litosfera terrestre se engrosó y se formaron los primeros cratones —porciones estables de corteza continental—, que constituyen la base de los continentes actuales. Durante esta era hubo una intensa actividad volcánica, así como movimiento de placas tectónicas, aunque la tectónica de placas probablemente funcionaba de forma distinta a la actual debido a las temperaturas más altas del manto.
La vida durante el Arcaico se limitaba a organismos unicelulares simples, principalmente bacterias y arqueas. Las evidencias fósiles de estromatolitos —estructuras laminadas formadas por la actividad de las cianobacterias— sugieren que la vida microbiana ya estaba muy extendida al final de la era. Aunque la atmósfera seguía siendo en gran medida reductora, la actividad de estos microorganismos sentó las bases de la posterior oxigenación del planeta.